Reduce Ejército de Guatemala sus tropas



Por AFP
El Norte

Guatemala, Guatemala (30 junio 2004).- El Ejército de Guatemala quedará reducido este miércoles a 15 mil 500 efectivos, tras dar de baja a 11 mil 700 soldados y renunciar oficialmente a la doctrina de la seguridad nacional que mantuvo durante la guerra interna entre 1960 y 1996.

"El Ejército tiene ahora una guía doctrinaria distinta, una visión y una misión enmarcada en una perspectiva democrática, una concepción militar y un modelo operativo cualitativamente diferente al que impuso el fenómeno del conflicto armado interno", indicó el presidente Oscar Berger, quien encabezó la ceremonia para conmemorar el día del Ejército.

"Este día marca un cambio histórico en la evolución de la institucionalidad del Ejército. Es emblemático que en su aniversario la institución armada entra también en su fase de transformación y modernización, cambio de diseño y visión, tanto estratégicos como operativos", afirmó el gobernante.

Berger explicó que los acuerdos de paz firmados en 1996 entre el gobierno y la guerrilla son el "referente ineludible de la vida política social, étnica y cultural del país. Junto con el ejercicio continuado de la democracia plantearon el reto histórico de renovar la institución armada".

El Presidente afirmó que hay en un nuevo contexto nacional e internacional en el que debe actuar el ejército: las amenazas están ahora en el "narcotráfico, el trasiego y tráfico de inmigrantes, las bandas que se dedican al robo de vehículos y utilizan la zonas fronterizas para internacionalizar sus delitos y las bandas que depredan nuestros recursos naturales en el país".

Además, es tarea de la institución armada "brindar apoyo a poblaciones que sean víctimas de desastres naturales o que se encuentren en condiciones colectivas de vulnerabilidad a fenómenos naturales", explicó.

"Hace ya casi ocho años (diciembre de 1996) los guatemaltecos celebramos el fin de un conflicto armado doloroso y en este día celebramos un acontecimiento más que consolida ese proceso de reconciliación y reencuentro", puntualizó.

El ministro de la Defensa, César Méndez, coincidió con Berger en la necesidad de modernizar las Fuerza Armadas debido a que "la Guatemala de hoy requiere de organización militar congruente a sus necesidades y capacidades, eficiente y eficaz para adaptarse con rapidez a los cambios y enfrentar las amenazas del nuevo siglo".

"Hoy, al igual que hace 133 años, estamos en presencia del nacimiento de una nueva estructura responsable de proteger la nación, esta ceremonia oficializa el fin de la reestructura de la fuerza y el inicio del nuevo dispositivo en todo el país, contamos pues con un nuevo andamiaje de defensa", aseveró.

El ministro reconoció que el nuevo diseño de las Fuerzas Armadas, "por complejo que parezca, la disciplina y obediencia en el personal se han constituido en la esencia del proceso de modernización".

Méndez entregó el libro de la nueva doctrina al presidente, quien a su vez lo entregó al jefe de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas para Guatemala, el alemán Tom Koenings, quien consideró un paso "fundamental" la reconversión del ejército para consolidar la paz.

Con esta ceremonia concluye un programa de reducción de las Fuerzas Armadas que el presidente Berger anunció el pasado 1 de abril para pasar de 27 mil a 15 mil efectivos.

Según las proyecciones, para indemnizar al personal desmovilizado se invirtieron unos 400 millones de quetzales (50 millones de dólares), pero para modernizar a la institución se necesitan otros 75 millones de dólares en los próximos cuatro años.